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25 de mayo de 2017

Hero, el Poder de La rectificación a Tiempo, y El branding


Imagino que muchos sabéis que hace un par de meses hubo un intercambio de mensajes, ataques, a través de Twitter, más bien diría que uno comenzó con dicho ataque, Hero, y otro contraatacó, la periodista de Cuatro, Sandra Villar. Cierto que también se dice que fue al revés, pero para esta entrada nada importa quién comenzó.

Como aficionado a las cuestiones relacionadas con el branding, me llama poderosamente la atención que una empresa de las más reconocidas en su sector se lance sin venir a cuento, en mi opinión, a poner en riesgo su branding, su marca, es decir cómo quiere que los consumidores le vean. Basta una frase dicha en un momento inadecuado, o no salir al paso en las redes sociales cuando la marca es fuente de noticias adversas para que el trabajo de años se pueda venir abajo. 
Más o menos fue algo así:

En una entrevista sobre su libro "Madre hay más que una" para la agencia EFE. Samanta Villar decía que no era más feliz en esos momentos de lo que era antes de tener hijos. Asegura que tener hijos es perder calidad de vida. 
En otro tuit del mismo día aclaraba que siempre ha sido feliz, antes y después de ser madre.


Hasta aquí todo entra dentro de la vida de una persona, sea famosa o no, que tiene la libertad de expresar lo que se le antoje. No estoy valorando si lo expuesto es aconsejable o no para su marca personal. Evidentemente habrá a quienes les parezca que la maternidad es lo mejor del mundo y estarán en contra, como en cualquier tema.

Lo que sorprende, es que una empresa como Hero España aproveche estas declaraciones para poner en riesgo su marca. ¿por qué digo esto? Porque lo normal es que con lo que fueran a decir se creara un debate, más aún cuando se utiliza un tono irónico en su mensaje. Imagino que la intención del responsable era simplemente crear "ruido" para la nueva campaña de Hero "Empieza la vida" en defensa de la maternidad:




La aludida respondió:


¿Consiguió Hero España su objetivo? Si se trataba de crear ruido, sin duda lo consiguieron. ¿Habrá consumidores que se pongan de su parte? seguro que sí. Pero ¿qué pasa con los que no lo hagan? Pues que serán los más activos en contra, como así sucedió con tres conocidos influencers que se posicionaron a favor de la periodista que no quiso entrar en más polémicas. Incluso la organización de CONSUMIDORES, FACUA calificó el tuit de la empresa como "repugnante"

Me pregunto cómo es posible que una compañía se meta en estos berenjenales, utilizando el nombre de una persona, famosa o no, para promocionar su campaña de publicidad. Al final entendieron que tenían que atajar la cuestión de alguna manera, desde mi punto de vista, bastante desafortunada:

"Hero España ha querido recurrir a las redes sociales para compartir su visión realista y optimista de la maternidad y la paternidad; y contrastarla con otras visiones igualmente lícitas, de una misma realidad. En esta línea Hero España publicó un mensaje en que hacía referencia a la visión de la maternidad de una conocida periodista. Sus respuestas publicadas horas después haciendo referencia a nuestros productos, no al revés. Ello ha llevado a malas interpretaciones y comentarios fuera de contexto".

Añaden que no creen que el mensaje que lanzaron a la periodista sea algo ofensivo porque sólo están defendiendo su preocupación por el descenso de la natalidad.

Sigo pensando que el responsable de la compañía, desde mi punto de vista, no ha sabido diferenciar un intercambio de palabras a nivel personal que cuando habla en nombre de una compañía. No se puede decir "No creemos que sea algo ofensivo" Lo único que importa es que a la persona que se han dirigido por su cuenta y riesgo, y a otros cuantos más, sí se lo ha parecido.  Llega el momento de recular, pedir disculpas y enviar un extenso lote de productos a la periodista.

Al final el daño está hecho y un tuit como el que escribieron para zanjar definitivamente el tema de nada vale ya, puede que no hubiera valido otro:

"Nuestro ánimo nunca fue ofenderte. Te deseamos lo mejor. ¡Felicidades por tu maternidad, Samanta!".

El branding, la creación de una marca, conseguir que ocupe un lugar preferente y diferencial en la mente de los consumidores es un trabajo que debe continuar año a año. Como reza el subtitulo de este blog "Crear una marca no es complicado... es mucho más sencillo destruirla poco a poco"

Aunque en ocasiones parece que las empresas se esfuerzan en acelerar el proceso.



10 de mayo de 2017

Bimbo, Pan de Molde VS Pan Natural

Como consumidor,  a título personal, me sucede con demasiadas campañas de publicidad diría yo, que al exponerme a ellas me surgen un montón de dudas, sobre todo si soy cliente del producto en cuestión.

Entiendo la lógica evolución de la sociedad y por tanto de los productos que se nos ofrecen, sé que existen las modas, sucesos temporales, y las tendencias, que en su mayoría vienen a nuestra experiencia para quedarse. Quizá lo que no termine de comprender sea la estrategia de la comunicación publicitaria en sí misma.

Los expertos en branding, creación y desarrollo de una marca, nos dicen que un producto líder debe atacarse (defenderse) a sí mismo antes de que lo haga la competencia. No sólo eso sino, como líder, se espera que asuma ese liderazgo con la incorporación de mejoras o similares.

Todo esto es entendible, por eso me refería antes a que quizá el problema radica, al menos en lo que a mí respecta, en la comunicación. Por ejemplo, qué pensamos cuando una marca lanza un nuevo producto y dice algo como "Con un 40% menos de grasa" Creo que la sensación que nos deja, con más énfasis si tenemos dicho producto delante de nosotros, es que lo que estamos consumiendo contiene un exceso de porcentaje de grasa. ¿Si era mucha, por qué no se le han quitado antes?

Todo lo apuntado viene en relación a la reciente campaña de Bimbo y su pan Natural 100%, no es la primera, lo sabemos. Aplicando el consejo, al que antes aludía, de los expertos en branding, esta marca debe tomar la delantera respecto a la supuesta actual creencia de si el pan de molde en natural o no. Digo supuesta actual creencia, porque entiendo que se trata una idea, una opinión, que alguien se habrá preocupado de que sea conocida. Me pregunto si durante todos los años que hemos consumido pan de molde alguien pensaba que era natural, de serlo no podría durar tanto tiempo. Es normal.

Vamos al spot


Comienza con un mensaje de alguien que parece haber descubierto algo horrible cuando tomaba sándwiches, que el pan de molde no es natural. La marca, tomando esta premisa por algo importante, aprovecha para presentar, o recordarnos, que Bimbo tiene un pan Natural 100%. En mi opinión me parece perfecto que cuenten con esta variedad, pero ¿qué pasa con el Bimbo "clásico"? ¿No es válido para hacer sándwiches? Entiendo que la respuesta es, sí, claro que vale. Creo que vale porque así ha sido desde hace décadas y bien ricos que salen.

Sin embargo, dejan en el aire la duda, aunque no sea su intención. Desde mi punto de vista, sabiendo que nuestra mente, como consumidores, está llena de marcas, en multitud de categorías diferentes, ocupando su espacio, y una de ella es Bimbo, a quién se le identifica directamente con el pan de molde, no creo que sea buena idea que el mensaje inicial ataque directamente esa posición, poniendo en duda la conveniencia de su uso para aquello que más se ha utilizado como es a la hora de hacer sándwiches.

Puede haber otras estrategias de comunicación para presentar el Bimbo 100% Natural, sin que lleven al consumidor plantearse si se está haciendo bien, o no, consumiendo pan Bimbo "clasico". Cuando el anuncio cierra con "Algún día todos serán así". Cómo consumidor me pregunto por qué Bimbo, si lo sabe hacer, no lo hace ya en todas sus categorías de pan de molde.

Por último, en mi opinión, el pan de molde Bimbo, esponjoso, tierno, (cualidaddes que siempre destaca su publicidad) que presenta una duración suficiente para poder comer sándwiches, se merece un impulso. Precisamente, para que no perder su punto de consumo lanzaron diferentes tamaños de pack o bolsas, familiares y otras mucho más pequeñas.



27 de abril de 2017

Comportamiento del Consumidor vs Interpretaciones

Es realmente complicado conseguir realizar estudios acerca de nuestro comportamiento como consumidores a pesar de que muchos de esos estudios se esfuercen por buscar fórmulas que muestren de la forma más acertada posible nuestras pautas de comportamiento.

Muchas de las investigaciones que se llevan a cabo en los accesos a grandes superficies con la intención de preguntar qué es lo que vamos a comprar, suelen encontrarse con que la intención o lo que  se ha asegurado que iba a ser la compra difiere en mucho del resultado final. Para mí se trata de algo inherente al individuo. Es decir, es lógico que no compartas con ningún desconocido ni tus intenciones de compra y menos aún las motivaciones que te llevan a ella. Sobre todo si se está en tiempos de crisis.

Entiendo que preguntar sobre las compras ya realizadas puede dar mayor juego y resultado, aunque hay que saber discernir entre lo comprado, lo que se pensaba comprar (Quizá un cambio de marca por precio u otro motivo) y lo que le hubiera gustado comprar. En la mayoría de los ocasiones, para mí no tiene sentido pedirle a alguien que diga lo que hará en un supuesto concreto, me refiero a  considerar la respuesta como cierta. En relación a la imagen que apoya este texto, (estudio realizado en México) dudo que el consumidor sepa con certeza cómo actuará si su marca cambia de estrategia. Lo más probable, desde mi punto de vista, es que ese cambio afecte a la relación de la marca con sus clientes actuales.

Sin embargo hay otros estudios que complican aún más la labor de los investigadores, como el que recoge Marketing News que nos habla del  University College de Londres y su modelo estadístico para averiguar cuándo un consumidor está más predispuesto a cambiar de marca o a comprar un producto nuevo. Estudios aparte, a todos nosotros se nos ocurrirían diferentes motivos basados en nuestra propia experiencia. Quizá una pérdida de calidad, subida de precio injustificada, dificultad de encontrar el producto, quizá presupuesto etc.

Así, cuando el cliente obtiene un beneficio subjetivo y emocional tras la compra de un producto (bienestar, satisfacción, placer por un sabor, una sensación, etc.) tiene más posibilidades de seguir comprándolo. Mientras que, si el beneficio se basa en recompensas objetivas, hay más probabilidad de arriesgarse con un producto nuevo y reiniciar el ciclo de compraexplica la experta en neuromarketing y publicidad Isabel González. (Marketing News)

En mi opinión se puede referir, entre otros supuestos, a que las empresas que basan su esfuerzo de marketing en el precio más bajo, pensando que es suficiente para atraer a los clientes, los pueden perder por el mismo motivo. Como dicen JacK Trout y Al Ries, todo el mundo tiene acceso a un lápiz para hacer números. Hay que ofrecer algo diferente.

En este punto, la publicidad emocional es clave para conseguir fidelizar a un consumidor que se identifique con la marca y no quiera probar nuevas alternativas. El objetivo consiste en hacer que ese cliente se identifique con los valores del producto y proyecte sentimientos positivos para él"
 
Totalmente de acuerdo. Cuando nos sentimos orgullosos o satisfechos con un determinado producto/servicio será muy complicado que cambiemos a otros. En esta situación estamos convencidos que el riesgo de exponernos a una nueva marca que no nos satisfaga es muy elevado. A veces, como decía al principio, hay circunstancia que empujan al cambio, no ya por estar descontentos con el producto sino que pueden influir otros factores.

Todo lo expuesto me lleva a un punto, en relación a las interpretaciones de la actitud de los consumidores a la hora de comprar, que me resulta al menos curioso. Viene recogido en el estudio anteriormente mencionado y que se refiere a los obstáculos para cambiar de marca. Creen desmontar la teoría del marketing que achaca esta reticencia al cambio a que el producto lo considera más fuerte, competitivamente hablando, o al impacto publicitario. En mi opinión, creo que el branding va mucho más allá, pero lo realmente curioso es lo que sigue:

El estudio afirma que nuestro pasado instintivo y animal es el que impide o dificulta que el consumidor se decante por nuevas marcas y/o productos. Es decir:

"Así, nuestros antepasados omnívoros se enfrentaron a un mundo en el que muchas de las cosas que podían comer eran perjudiciales. De este modo, lo único que les daba seguridad era repetir varias veces un mismo producto para comprobar que no se producía ningún efecto negativo y, por tanto, era seguro.  Aunque las estanterías de los supermercados contienen poco peligro, ese miedo a lo desconocido sigue guiando nuestras elecciones"
 
No soy quién para poner en duda la investigación de expertos. Pero no deja de sorprenderme que actitudes de hace miles de años gocen de tanta vigencia hoy en día. Partiendo de la premisa  "muchas de las cosas que podían comer eran perjudiciales" premisa que no es aplicable en la actualidad. No creo que en un supermercado, excepto por cuestiones de índole personal, haya un producto que sea perjudicial. Y si lo hubiera no creo que tuviera nada que ver con los que se podían encontrar nuestros antepasados.

Tenemos la gran fortuna de vivir una época en la que disponemos de un sinfín de variedad, de contraste y podemos disfrutar de ello. Eso no quiere decir que no mantengamos unas marcas/productos de uso habitual, pero sin olvidar que lanzarse a probar nuevas propuestas puede ser beneficioso. Siempre hay tiempo para regresar a lo conocido.

Posiblemente esté equivocado, pero hay interpretaciones de la conducta de los consumidores que complican aún más si cabe los estudios a los que me refería al principio.



21 de abril de 2017

Mutua madrileña, Comunicación y Expectativas


Suele haber muchos problemas con la intención publicitaria, me refiero a su comunicación. En muchas ocasiones se la considera engañosa, cuando, según la compañía de la que se trate, su intención no era esa. ¿Cuándo se podría o se puede considerar que una comunicación publicitaria es engañosa? Aquí hasta nos dejan, a los consumidores, aplicar el sentido común, es decir, cuando nos creemos que lo que nos están contando es cierto.

Todos sabemos que la publicidad suele utilizar lo que denominan exageración publicitaria. Según Autocontrol de la Publicidad "Se entiende por publicidad engañosa aquélla que de cualquier manera induzca o pueda inducir a error a sus destinatarios..."
Cuando entendemos los espectadores que estamos ante una exageración publicitaria no pasa nada, nadie se siente engañado. Contamos con infinidad de ejemplos, como el que acompaña a este texto.

Mutua Madrileña lanzó una campaña en julio del pasado año, que continúa vigente con algunas variantes, en las que aparecían diferentes personajes en una silla que no entendían por qué su compañía les había subido la póliza si eran buenos conductores, o nunca habían dado un parte, o tenían más pólizas etc. Mutua les ofrecía bajarles el precio de su seguro fuese cual fuese.

Otro de esos personajes era una mujer que asegura que no le han subido el precio del seguro. Por este anuncio un particular interpuso una reclamación ante Autocontrol de la Publicidad contra Mutua Madrileña.

El anuncio de la discordia es este:




 
Autocontrol dice:
 
  "2-... el particular reclamante parece considerar engañosa la publicidad reclamada, pues entiende que ésta transmite el mensaje de que a ninguno de los socios de la reclamada les han subido la cuota de la prima que satisfacen en concepto de seguro de coche, cuando ello no es así, pues, según mantiene, a él se la han subido.
  3.- Pues bien, esta Sección coincide con la interpretación que el particular realiza sobre la publicidad reclamada y, por tanto, considera que ésta resulta incompatible con las exigencias que se derivan de la citada norma 14. Y ello, en la medida en que por su ambigüedad es apta para generar falsas expectativas en el público destinatario"
 
 
A partir de aquí es cuando creo que Mutua Madrileña, en mi opinión, no ha sabido resolver el conflicto, en su contestación expone que esta publicidad no es engañosa porque:
 
   1- En ningún momento se dice en la publicidad ni se da a entender que la mujer que aparece inicialmente en el anuncio y afirma que a ella no le han subido el precio de su seguro es socia de Mutua Madrileña.
 
  2- En ningún momento se afirma en el mensaje que Mutua Madrileña ha asumido el compromiso de no subir la cuota de la prima de seguro a ninguno de sus clientes. De hecho, Mutua Madrileña ha advertido a diversos clientes mediante diferentes medios de comunicación que les iba a subir dicha prima.
 
Desde mi punto de vista, como consumidor, lo que entiendo al exponerme al spot es que la mujer que sale cuando dice que no le han subido el precio del seguro, es socia de la Mutua, porque, si no lo es ¿para que utilizarla como reclamo diciendo que si a ti te lo han subido vengas  a la Mutua? Está claro que esa mujer si no es de la Mutua ¿Por qué se iba a cambiar de compañía?
 
Sobre el punto 2, insisto en que es mi impresión, entiendo que, siguiendo el mismo razonamiento anterior, la mujer del anuncio es de la Mutua y si es tomada como ejemplo, todos los socios de la compañía reciben el mismo trato. 
 
Antes de escribir esta entrada he preguntado a varios amigos socios de Mutua Madrileña, que si a ellos les habían subido la póliza los dos últimos años, todos me han dicho que no, que la compañía ha congelado los precios. Están convencidos que es algo que afecta a TODOS los socios.
 
Para terminar, apuntar que en muchas ocasiones las compañías pierden oportunidades para acercarse a sus clientes, pedir perdón por haberles confundido con su mensaje y a renglón seguido variarlo. Cuando hay que explicar/ justificar le mensaje que se comunica es que algo no hemos hecho bien.
 
Soy partidario de aquellos anuncios, de hace pocos años en los que se intentaba comunicar la idea orgullo de ser de la Mutua, como lo era hace décadas cuando ser socio no era nada sencillo.
 
 
 

5 de abril de 2017

Toyota, el Mensaje y La coherencia.



En varias ocasiones hemos defendido la idea de que no basta con pretender apropiarse de un concepto, de una idea diferenciadora, que en teoría no debe estar siendo utilizado por la competencia, si no que hay que actuar conforme a él. Que el cliente disfrute de la misma experiencia en cada exposición que tenga ante la marca. Es decir que haya coherencia.

Imaginemos que somos una empresa de paquetería o de comida rápida de entrega a domicilio, y nuestro claim, o slogan, habla de nuestra rapidez de servicio, insistiendo que somos los más rápidos del sector. Si cuando un cliente se pone en contacto con nosotros y no le damos una atención que cumpla con el que queremos que sea nuestra idea diferenciadora seguramente le habremos perdido.

A él y a gran parte de su entorno. 

Si le dejamos al teléfono esperando, si tardamos en atenderle, si tiene que llamar una y otra vez, en definitiva, si su experiencia con nuestra marca no refleja "somos los más rápidos" por muy buena que sea la comida, por muy bien que llegue el paquete estaremos creando en la mente del cliente un punto discordante entre lo que esperaba encontrar en nosotros y lo que se encuentra.

Es decir, tenemos que ser coherentes con nuestro mensaje, si no estamos preparados para ser "rápidos" no pasa nada, seguramente dispongamos de otra cualidad, o inventamos una categoría en la que nos podamos posicionar con un concepto diferenciador distinto. Desde nuestro punto de vista como consumidores nos costará mucho trabajo, si es que tenemos interés, superar la incongruencia entre los mensajes recibidos y la experiencia vivida con la marca.

Esto nos lleva al objeto de esta entrada: el mensaje y la coherencia: 



En mi opinión, Toyota ha mantenido la coherencia entre el posicionamiento de su vehículo, Mirai, el más ecológico de la gama, y su campaña publicitaria. Para ello, en la publicidad exterior instalará 37 vallas publicitarias (fuente, Marketing News) en San FranciscoLos Ángeles, durante este mes de abril, que purificarán a su alrededor, cada una de ellas, una cantidad de aire equivalente a las emisiones de dióxido de nitrógeno de 5.285 vehículos. 

Según podemos leer en la web de Toyota Mirai:
 
"El Mirai, que literalmente significa “futuro” en japonés, anuncia el inicio de una nueva era en la automoción. Valiéndose del hidrógeno para generar electricidad y emitiendo únicamente agua, el Mirai no solo tiene un impacto medioambiental mínimo..."
 
 
 

Involucrarse en la fabricación de coches ecológicos, o cualquier otro producto, no debería terminar con la puesta en el mercado del producto en sí, sino que la propia compañía debería respirar y emitir responsabilidad social empresarial por los cuatro costados. 
A pesar de que el sentido común invita a que no nos quedemos en las palabras sino que las apoyemos con hechos, parece que aún queda un sector de profesionales que se esfuerza en no ver la importancia de lo expuesto.


La buena noticia es que cada vez más, tanto a nivel de marca personal, relaciones interpersonales, como de marca comercial, la coherencia va recibiendo la importancia que "la lógica" le otorga.







30 de marzo de 2017

Burger King se apunta a KFC


El pasado veintiséis de enero comentábamos aquí los productos lanzados al mercado en Nueva Zelanda por KFC que nada tenían que ver, no directamente, con su actividad principal como es el pollo frito. Hablábamos del esmalte de uñas comestible, con sabor a pollo frito o pollo picante, y de la crema de protección solar con sabor a pollo y de una vela aromática con el olor habitual de KFC.

Sin duda me extrañó todo esto, posiblemente el público de Nueva Zelanda y el español sea tan diferente que para ellos estos productos cuenten con un mínimo de salida y disfruten al llegar a su casa y les invada el olor a pollo frito, aquí no me lo imagino, pero no dudo que antes de lanzar el pinta uñas, la crema solar y la vela habrán hecho sus estudios que les habrán empujado a seguir adelante.

Pensé que se trataba de algo especial, de un mercado concreto, de una marca concreta KFC Nueva Zelanda. Pero no, hoy en Marketing News viene recogida la noticia que asegura que Burger King, en el mercado francés, una pasta de dientes con sabor a su famosa hamburguesa, bautizada con el nombre Whopper Toothpaste, según afirman desde la compañía "Ha sido desarrollado con un ingrediente que ha sido denominado, extracto activo de Whopper”.




El extraño anuncio nos muestra a un chico que lleva un par de semanas sin lavarse los dientes porque le encanta el sabor del  Whopper. La novia, que ya tardó en salir de la casa, le abandona. Un pasta de dientes, que aseguran es magnífica como producto y que sabe a hamburguesa. El regreso de la novia que visto lo visto prefiere el sabor a cebolla de su chico que el del acumulado durante dos semanas sin lavarse.

Si realmente es un producto lanzado a conciencia, la puesta en escena es  más que desafortunada, en mi opinión. No es necesario llevar al extremo, por muy campaña de publicidad que sea, la manía del personaje, a no ser que se trate algo parecido a una broma.

Veremos en qué queda todo esto, y si alguna marca más se apunta.




1 de marzo de 2017

Toblerone y Las redes Sociales


Hemos hablado en otras ocasiones de las bondades de las redes sociales para las marcas. De las bondades, utilizándolas correctamente y de lo agresivas que pueden llegar a ser si se utilizan mal o, peor aún, si no se les dedica el tiempo necesario. 

Un cliente enfurecido compartirá su disgusto, según nos hacen saber estudios al respecto, al menos con diez personas, a los que tratará de convencer de su estado de ánimo señalando al culpable, en este caso la marca en cuestión. Por contra, uno satisfecho, siguiendo con dichos estudios, comentará su buena sintonía con unas cinco personas. Está claro en qué sector debe trabajar con más ahínco la marca en sus redes, sin olvidar al cliente satisfecho, aspecto que en ocasiones, más de las deseadas para mi gusto, se olvida.


Esta entrada va un poco más allá. Es decir, no se trata de que Toblerone haya tenido una buena o mala experiencia con algunos seguidores en sus redes sociales, sino que a finales del pasado año, en el Reino Unido, optaron por compartir con ellos una decisión que habían tomado.

Dice así:

Para asegurar que Toblerone permanece en las estanterías a un precio asequible y con su habitual forma triangular, hemos tenido que reducir el peso de dos de nuestros tamaños: el de  400 gramos es ahora de 360 gramos y el de 170g pasa a contener 150 gramos de producto” (fuente Marketing News)


Parece ser que a varios de sus seguidores no les ha hecho ninguna gracia esta decisión, no sé si se les puede catalogar de muchos en relación al número total de ventas, desconozco el dato, según su página de Facebook de Toblerone donde se ha generado la polémica cuentan con más de cuatro millones, mientras no pasan de 500 los me gusta por alguno de los comentarios, siendo la media alrededor de los 200.

Desde mi punto de vista la compañía cuenta, al menos, con dos frentes: 

Uno, estudiar si este tipo de decisiones se deben tomar antes o después de comentarlo con tus seguidores. Porque es posible que no siente bien, es decir, ya que optas por compartir con ellos tu decisión, parece más "cercano" hacerlo antes.

Dos, hasta qué punto los descontentos pueden mover (a 10 por cabeza) al resto y contagiarles de su disgusto.  Es normal que a los más fans les moleste cualquier mínimo cambio. Normal y lógico, imagino que a ninguno de nosotros nos cuesta reconocer circunstancias en relación con productos o situaciones concretas que cualquier cambio nos puede incomodar.

No, ni se me pasa por la cabeza decirle a la empresa lo que debería hacer. Entre otros motivos porque cuentan con personal perfectamente capacitado para ello y porque mi punto de vista es sólo eso, un punto de vista. Por otro lado, si me pongo en la piel del consumidor fan me gustaría que mi opinión se tuviera en cuenta, como dicen algunos de los comentarios, que suban el precio. Sospecho que esta posibilidad la marca ya la ha barajado  y por ello la decisión de reducir el tamaño.


Por último, entiendo que no es buena idea que estos cambios afecten a las percepciones que los consumidores tienen del producto. Los triángulos de la tableta, la altura, la apariencia ha de ser la misma. Como consumidor reducir el tamaño y mantener el precio no resulta atractivo. Reducir precio y tamaño no parece coherente.


Quizá se podría haber permitido que la versión antigua y la moderna compartieran mercado unas semanas y ver qué sucede, comentando la doble posiblidad en las redes sociales, posiblemente, asi, nadie se sentiría ofendido.

Cierto que tomar decisiones no es fácil, ni a nivel empresarial ni a nivel personal. Lo que decidamos puede afectar a nuestro branding, a nuestro desarrollo de marca. Es posible que para suavizar el momento sepamos que, siguiendo con los estudios aludidos al inicio, digamos lo que digamos el 50% se posicionará en contra o le importará bien poco o nada nuestra postura.




15 de febrero de 2017

Mahou de La mano De sus Orígenes


No se trata de una nueva campaña la de Mahou con su "Sharing is Beeringpuesto que se remonta a septiembre del pasado año, pero no deja de ser interesante el planteamiento y objetivo de la misma. 
Hay marcas que en sus campañas internacionales evitan mostrar sus orígenes porque no ayudarían a su posicionamiento, o incluso lo dificultarían. Sí, marcas españolas, no es que renieguen de su procedencia pero procuran que no sea conocida.

Desde el punto de vista del branding, del posicionamiento es del todo lógico esta forma de actuar aunque parezca que va contra los valores del país, no es así. No sólo sucede con marcas españolas sino que contamos con ejemplos en todo el mundo. 

Es aconsejable que si queremos que una marca sea aceptaba en casi todos los países puede ayudar  que el nombre "suene" a inglés, no es necesario que sea una palabra inglesa, basta con suene como si lo fuera. Los países, como las personas, como las empresas cuentan con una imagen de marca. quieran o no, y son conocidos por diferentes características. 

Por ejemplo, al pensar en Alemania ¿qué nos vendría  a la cabeza? quizá tecnología, coches, electrodomésticos cerveza. ¿O esta bebida estaría más relacionada con los países bajos?  Al pensar en moda, ropa, aceite, sol,  gastronomía ¿lo relacionaríamos con Alemania? Posiblemente no. Por tanto si una marca alemana quiere lanzar un producto que no se identifique con su país, le vendría bien que el nombre seleccionado no diera pista alguna. Adidas es una marca alemana que no suena a alemana, está formada por el nombre de su fundador, Adi Dassler. ¿Qué tal una pasta alemana? La pasta es italiana al menos eso se cree en la mayoría de los países.


Hecho este inciso, voy a comentar el caso contrario. Quizá las marcas de cerveza española no estén consideradas entre las top a nivel mundial, pero nuestras costumbres incluyen esa bebida que no tiene por qué ser siempre de otro país. Contamos con marcas apreciadas en todo el mundo aunque "la imagen" la posean otros países.

Mahou ha unido en su campaña internacional "Sharing is Beering" su producto, la cerveza, con las costumbres de España y concretamente, de Madrid, a la que la marca está unida desde hace más de un siglo, entre las que se encuentra, a parte de las tapas, compartir las cervezas con los amigos.  ¿Podríamos hablar de una forma de co-branding? es decir, dos marcas unidas por una campaña. Quizá no fuera tan descabellado, pero es cierto que ni la marca España, ni la marca Madrid, están presentes de una forma implícita.
Los mercados a los que se ha dirigido son los de Portugal, EE.UU, Reino Unido y Chile, considerados estratégicos para la compañía.



Es una manera extraordinaria, en mi opinión, de ejercer de embajador de la marca España  en todo el mundo. Uniendo un concepto por el que somos conocidos, la gastronomía con sus numerosos y diferentes platos, en este caso a la hora de tomar una cerveza. En la campaña se destacan platos típicos como la tortilla de patatas, las albóndigas, el bocata de calamares, gambas a la gabardina, huevos rotos, etc. 

Quizá no fuera mala idea ampliar el concepto con tapas/platos/aperitivos de otras comunidades, aunque es cierto que esta costumbre no la encontramos en todos los lugares del país.