Durante este período de crisis, que para unos comienza a formar parte del pasado y para otros estamos aún totalmente sumergidos en él, las marcas blancas o de distribuidor han ido comiendo terreno a las de fabricante hasta límites axfisiantes en algunas categorías.
En un principio la motivación del comprador se enfocaba sólo en el precio, buscando adaptar la compra al ajustado presupuesto, la calidad quedaba en segundo plano. No obstante, el consumidor pensaba, con razón, si se permitía que se ofrecieran al público esos productos en hipermercados, supermercados y demás puntos de venta conocidos por él, necesariamente debería implicar que dichos productos habían pasado unos mínimos controles de calidad.
Los distribuidores se esforzaron por reducir la distancia, en cuanto a calidad de refiere entres sus productos y las marcas de fabricante. Para ello, alguna de las estrategias implicaban presionar a sus proveedores, en cuanto a precio y calidad, que no todos han soportado. Los fabricantes, para defenderse, iniciaron al principio de la crisis una lógica bajada de precios que con el paso de los años se convirtió en una peligrosa bajada. No es el precio su batalla, Así lo entendieron muchos, y optaron por ofrecer más producto al mismo precio.
Según un estudio de TNS "Fabricante y distribuidor 2014" la tendencia de los consumidores por las marcas de distribución ha sufrido, si no un cambio radical, si una desviación a tener en cuenta. Posiblemente una de las conclusiones de dicho estudio no parezca llamativa cuando asegura que cuatro de cada diez consumidores asegura comprar marcas de fabricante, son mayoría en su carro de la compra. Hasta hace poco tiempo, la diferencia era bastante mayor.
Este cambio se ha visto más reflejado en los supermercados, donde ha aumentado el tipo de comprador que busca marcas y se esfuerza por comparar. Este tipo de actitud no le viene nada bien a Mercadona donde las marcas de fabricante tienen bastante restringida su presencia.
La tendencia recogida en el estudio destaca, como consecuencia de lo anteriormente expuesto, que el comprador exclusivo de ofertas va reduciendo su presencia, en cuanto a compra basada únicamente en el precio más bajo. Lo que implica que los motivos que llevan a realizar el acto de compra van variando, entre ellos destacan (On line):
-Sencillez confianza y comodidad.
-Encontrar existencias y de los productos/marcas deseados.
-Como tercer aspecto, la rapidez en la compra, facilidad para encontrar y adquirir los productos deseados, etc.
-Puntualidad a la hora de recibir la compra en casa.
No estamos ante el primer posible punto de inflexión en la "guerra" entre marcas de distribuidor y de fabricante, será necesario esperar a un próximo estudio para comprobar si se trata de un hecho puntual o una tendencia, pero no estaría de más que ambos contendientes, como no dudo que así será, estén pendientes de la actitud del consumidor y se adelanten, en la medida de lo posible, a sus acciones.
