Hemos hablado en diversas ocasiones sobre la importancia vital que posee la experiencia de marca de los consumidores a la hora de realizar una compra, entendida como la impresión que nos queda cuando hemos llevado a cabo dicha compra.

A pesar del espectacular aumento de la competencia, que gracias a las nuevas tecnologías y a la globalización de los mercados, se produce las 24 horas del día, todos los días del año en todo el mundo, continúa existiendo una corriente que defiende la calidad del producto como único elemento diferenciador. Estas nuevas tecnologías no sólo afectan a las comunicaciones, sino al propio diseño y creación de los productos. Por decirlo de alguna manera, cada vez más empresas tienen acceso a los mismos materiales para crear productos similares.
¿Entonces, qué hace que compremos uno u otro?
Lo que siempre lo ha hecho, es decir, el posicionamiento, el lugar que ocupe dicho producto en nuestra escalera mental en el momento de la compra. En la mayoría de nuestras categorías habituales de productos/servicios tenemos varias marcas preferidas, incluida la blanca o de distribuidor. Dichas marcas ocupan diferentes lugares de importancia. Imaginando una escalera, la marca que más nos satisfaga ocupará el primer escalón, será nuestra primera opción, así sucesivamente. Es el branding, el diseño y creación de marca el que se encarga de la tarea de encontrar un concepto diferenciador que empuje a un determinado producto a ascender en nuestra escalera mental.
¿Qué pasa cuándo los productos son similares o iguales?
Los expertos nos dicen que todo producto es diferenciable. Durante una época, se habló, y se sigue hablando, de que ese concepto diferenciador, en el supuesto de productos similares, lo buscábamos en el servicio postventa.
Actualmente este concepto ha evolucionado, fundamentalmente, debido a las nuevas tecnologías que han incorporado un "nuevo" mercado al tradicional, el mercado on-line.

Curiosamente, aún nos encontramos con todo tipo de compañías que no tienen en cuenta nuestra satisfacción. Aquello de que clientes hay muchos y ya vendrá otro ha dejado de tener efecto. En mi opinión, ni años atrás lo tenía, no se trataba más que una forma de finiquitar el propio negocio, aunque llevara tiempo. Una forma lenta pero segura de terminar con él.
Ese día ha llegado, para unos seguro que es tarde.

En muchas ocasiones los estudios muestran lo que el sentido común dicta. Pero existen empresas que necesitan que otros les digan aquello que para muchos consumidores es obvio.
Para finalizar, exponer las empresas que mejor valoración on-line tienen. Siguiendo con las conclusiones del informe IMEX para retail; Amazon (87,4%) lidera el sector de ocio y hogar de la experiencia WOW (entendida como aquella que cumple/supera las expectativas del cliente) le sigue IKEA (80,2%)y Decathlon (78,8%) El sector de moda lo encabeza Massimo Dutti (81,4%), seguido de Cortefiel (81,1%) y El Corte Inglés (77,2%). En alimentación lidera El Corte Inglés (78,5%) Consum (75,5%) y Eroski (74,1%)
No hay que confundir generar una más que satisfactoria experiencia de marca del consumidor con poseer músculo económico, no olvidar lo que decíamos del sentido común aplicado tanto al comportamiento del consumidor como al de la propia compañía.
No hay que confundir generar una más que satisfactoria experiencia de marca del consumidor con poseer músculo económico, no olvidar lo que decíamos del sentido común aplicado tanto al comportamiento del consumidor como al de la propia compañía.
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