Imagino que los fieles seguidores de la tradicional marca Rodilla conocerán esta historia al dedillo, al menos los que siguen a la compañía en las redes sociales, que a fecha de hoy se aproximan a los 47.000 en Facebook.


En el caso del de Atún con Maíz después de la retirada, se recibieron peticiones de clientes pidiendo su vuelta, a lo que accedieron el pasado mes de marzo. En su web lo celebran con este texto:

En mi opinión las empresas deben utilizar, y utilizar bien, las redes sociales. Es importante crear una comunidad con sus clientes y estar pendientes de cualquier tema que requiera un actuación inmediata. También es recomendable tomar el mando de las conversaciones. Así que todo lo que implique interactuación entre compañía y clientes es positivo.
Por tanto, me pareció interesante esta noticia. Escuchar a tus clientes y dar un paso atrás, devolviendo a la carta un sabor retirado. Sin embargo, me queda la sensación, que estoy ante una campaña, el mensaje de la compañía al que hacía alusión antes, me da a entender esto precisamente, que se ha utilizado un producto demandado para retirarlo y tener que volver a incluirlo, a petición popular. (No se trata de algo fuera de lo común en el mundo del marketing y la publicidad, al revés)

Si estoy en lo cierto, creo que hubiera sido aún mejor reconocer la acción y dar las gracias a sus fieles clientes por su colaboración invitándoles a degustar su sándwich favorito con una u otra oferta.
Desde el branding, importa menos lo que haces que lo que parece que haces, también aplicable a la marca personal. Es decir, si creemos que somos una empresa, no me refiero a Rodilla, de la que tengo buen concepto como cliente, que es vista como cercana a sus consumidores, responsable, y resulta que estos consumidores piensan que somos altivos e irresponsables, entonces tenemos un problema de branding, de posicionamiento.
Si realizamos una acción de marketing que parece una campaña de marketing con un objetivo concreto de ventas y comunicación, poco importará que nos empeñemos en darle naturalidad a dicha acción si la percepción en nuestros clientes es otra.
Lo mejor sería que una campaña de marketing con sus objetivos concretos pareciese una acción natural. Como he comentado en varias ocasiones, la más que famosa frase de Julio César, que en mi opinión sienta las bases del sentido común y del branding "La mujer del César no sólo debe ser honrada sino parecerlo" resolvería, con su estudio, y con su posterior aplicación, multitud de problemas de comunicación y de branding tanto a nivel de marca empresarial como de marca personal.
Por último sólo queda recomendar la visita a estos establecimientos y disfrutar de sus sándwiches.
Por último sólo queda recomendar la visita a estos establecimientos y disfrutar de sus sándwiches.
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